viernes, 17 de abril de 2009

Preguntas y respuestas sobre la distribución cinematográfica en el Perú por Stefan Kaspar



Para un encuentro entre distribuidores y exhibidores latinoamericanos y europeos en Toulouse, Francia, marzo 2009

Punto de vista de:
Stefan Kaspar,
Director ejecutivo del Grupo Chaski, Perú



INTRODUCCION
Con el Grupo Chaski y Casablanca Cine no solamente trabajamos en la producción de películas. Desde nuestro primer largometraje “Gregorio” y su estreno en el año 1985 empezamos a ocuparnos intensamente de la distribución nacional en 16 y 35mm, de la distribución internacional, mas tarde de la difusión popular con cine itinerante, después administrando una sala de cine (el “Nuevo Julieta”), después creando la distribuidora independiente Euroamerica Films (con la idea de distribuir películas europeas y latinas en el mercado 35mm).

Participamos en muchas reuniones y acciones a nivel latinoamericano para intentar de mejorar la distribución y exhibición de nuestras películas.
Porque nunca nos sentimos como “cineastas-cineastas” sino como “cineastas-comunicadores”, preocupados siempre por la llegada de nuestras películas al espectador – dentro y fuera del país.

Si tratamos de resumir de manera sintética nuestros 25 años de experiencia de distribución y exhibición desde el enfoque de un productor independiente peruano – agregando algunas conclusiones generales - podríamos manifestar lo siguiente:

La tecnología celuloide – con la cual se hicieron las películas en los primeros 100 años de la historia del cine - es una tecnología cara y sofisticada que funcionó (y sigue funcionando) básicamente para países del norte que lograron movilizar los recursos financieros que esta tecnología demanda. Para la mayoría de los países del sur se trata de una tecnología ‘no apropiada’.
Hasta el año 2003 - según un estudio de la UNESCO – había nada menos que 68 países que con esta tecnología no lograron realizar ni un solo largometraje.

Para países como Perú, Bolivia, Ecuador la exclusión ha sido menos dramática – por lo menos en términos de producción: A pesar de no contar ni con un solo laboratorio en los tres países hemos logrado realizar películas – de manera casi milagrosa – alcanzando un promedio de producción de entre 1 y 5 largometrajes al año.

Otro es el panorama si consideramos la distribución y exhibición:
En estos rubros los costos elevados de una tecnología no apropiada - y fuera del alcance de los peruanos interesados en la diversidad del cine independiente - permitieron controlarnos y dominarnos con relativa facilidad.

Sobre todo a partir de los años 90 cuando se empezaron a aplicar con fuerza las políticas y lógicas del capitalismo salvaje: La infraestructura de exhibición anterior, con unas 300 salas de cine, de las cuales muchas eran de barrios o lugares más pequeños, se ha ido reduciendo a 39 multicines, de los cuales 32 se encuentran en Lima (precisión: en pantallas la reducción es sólo de 300 a 150, pero en ‘lugares físicos de acceso a la exhibición’ es de 300 a 39).

95% de las entradas son vendidas para ver películas norteamericanas,
solo 3% para peruanas,
1% para latinoamericanas,
y 1% para europeas y películas del resto del mundo.
Tickets vendidos en el 2008: 16 millones.

De esta manera se impone la monocultura, el centralismo, la exclusión, la discriminación y la dominación cultural.

En 35mm todos nuestros intentos, luchas e insistencias para mejorar este panorama han fracasado. Y no por falta de ideas, de creatividad, de acción – sino por la lógica de todo un sistema y de su consecuente aplicación en un país pobre y vulnerable.

Por eso, cuando se inició la revolución digital, no dudamos, no perdimos tiempo…
Hicimos un ‘corte’
- desde nuestra experiencia absolutamente justificado y necesario.

Aquí, en 35mm,
No tenemos nada que perder!

Y – tomando en cuenta al estado que no observa, ni controla, ni regula… y conociendo a los empresarios sin ningún tipo de compromiso social o cultural…
No tenemos nada que ganar!

Por lo tanto empezamos a concentrarnos en la construcción de alternativas de distribución y exhibición con nueva tecnología digital – pero cuidándonos y concentrándonos esta vez en una versión ‘apropiada’ de la tecnología que es la versión barata de lo digital, la versión que permite descentralizar y acercar el cine a la gente, la versión que permite que el cine se traslade de pocas empresas grandes y dependientes del exterior a un mar de microempresas de producción, distribución y exhibición.
Es decir: La versión de lo digital que permite el ‘cambio’ que tanto necesitamos.

Para llegar a los espectadores dentro del país trabajamos con una distribuidora digital y una red de microcines.
Para llegar a los emigrantes peruanos, latinos y sus amigos en los países europeos trabajaremos con una cadena productiva propia.
Esta cadena digital propia incluye:
Una red de muestras y festivales de películas peruanas y latinoamericanas, distribuidoras digitales (acabamos de inaugurar una en ginebra para el territorio de Suiza, otra esta en preparación en Madrid para el territorio de España), nuevos espacios de exhibición que no serán grandes salas de cine sino microcines, puntos de venta para personas e instituciones, venta a través de Internet, etc.

Después de esta introducción podemos contestar el cuestionario sobre distribución y exhibición de manera breve y sintética…


¿Cuáles son las principales dificultades y desafíos que encuentran los distribuidores locales, las novedades que les gustaría introducir en el mercado y qué ven en relación a la distribución en un futuro cercano (considerando, por ejemplo, la introducción del formato digital)?
Principal dificultad: el mercado comercial se ha reducido a 39 multicines de los cuales 32 se encuentran en la capital, todos mostrando cine comercial norteamericano. Para corregir esta distorsión dramática no bastan ideas o medidas pequeñas. Se necesitan cambios drásticos.
El acceso a la diversidad cultural y a la diversidad cinematográfica es un derecho de todas las personas, también de las que viven en lugares alejados de la capital. El reto de ponernos a la altura de este derecho humano debe ser el reto de cualquier cineasta comunicador serio y comprometido.
Rápidamente queda claro que la única herramienta que nos permite avances en la dirección señalada es la herramienta digital. Porque permite lo que necesitamos para lograrlo: facilidad e independencia del manejo y calidad a precios bajos.

¿Hay acuerdos entre el Perú y otros países en términos de distribución?
Las políticas neoliberales aplicadas en nuestros países son del tipo ‘extremo’
o ‘salvaje’. El estado se retira completamente y deja que el mercado se ‘auto-regule’.
¿Sobre que entonces podrían basarse sus acuerdos de distribución?
Con el mercado cinematográfico totalmente controlado y distorsionado por trasnacionales, con el tratado de ‘libre’ comercio firmado con los Estados Unidos – el Perú no esta en condiciones de firmar ningún acuerdo de distribución con nadie!

¿Cómo es la relación de distribución Perú-Europa?
Inexistente o casi. Lo dicen las cifras:
Market share del rubro ‘películas europeas y del resto del mundo’ en el Perú:
1%...
Market share de las 150 películas latinoamericanas producidas como promedio anual en los países de la Unión Europea: 0.17% (fuente: Unión Latina).
Dentro de las 150 películas latinoamericanas hay un promedio de 5 películas peruanas…

¿Qué ventajas y desventajas hay en estos acuerdos, cuando existen?
No existen.

¿Cómo funciona la circulación de películas europeas en el Perú?
1%

¿Qué películas llegan al país?
Llegan en forma de muestras y se exhiben para un pequeño grupo de ‘cinéfilos’ en la capital – mayormente en la filmoteca de la universidad católica. Pero después no pasan ni a la distribución cinematográfica ni a la televisión (o excepcionalmente, es decir en el nivel de este 1%)

¿Son distribuidas solamente en los principales centros urbanos o llegan a las ciudades más pequeñas?
De los 39 multicines 32 se encuentran en Lima, sólo 7 en el resto del país.
Ninguno está en una ciudad más pequeña. Los cines que no son multicines cerraron.
Cuando excepcionalmente se estrene una película europea en un multicine solo se programa en 1, 2 o máximo 3 multicines de Lima. No llegan a provincia.

¿Hacen buenas taquillas por lo general o se concentran en festivales?
No hay buenas taquillas para películas no norteamericanas (y solo de vez en cuando hay excepciones a esta regla).
Se concentran en muestras (donde tampoco hay mucho público).

Con lo cual se podría decir:
En 35mm, el cine europeo en el Perú no cumple con ninguno de sus posibles objetivos – no llega al publico a través del circuito comercial, no aparece en la TV de señal abierta, no produce ingresos,
tampoco cumple ningún rol de aporte a la diversidad o a la comunicación entre pueblos y culturas.

¿Cómo se distribuyen las películas peruanas en el mercado Europeo?
Participan en algunos festivales de menor importancia y con ninguna conexión a los mercados de distribución y exhibición (excepción – “La Teta Asustada” de Claudia Llosa que ganó el oso de oro de Berlín).

¿Qué dificultades hay?
Nuevamente los costos. Los mercados de exhibición cinematográfica del mundo todavía siguen funcionando en 35mm. Participar en este mercado ‘excluyente’ solo funciona para los que pueden invertir grandes sumas de dinero – en forma de capital de riesgo o de subvenciones.

¿Qué tipo de cine es “más aceptado” y que películas se encuentran con más puertas cerradas?
Esta pregunta no se puede aplicar a un país como el Perú. Porque cuando un mercado esta distorsionado en un 95%...reina la monocultura, y por lo tanto la ausencia de la posibilidad de conectarse a la diversidad, de conocer, de escoger, de ir formando un gusto propio…

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